¿Cómo se hace una limpieza facial?

limpieza facial

Para lucir una piel perfecta es necesario además de una buena rutina diaria, una limpieza facial en profundidad. De esta forma se favorece su regeneración celular y se eliminan las impurezas producidas por el propio organismo y la contaminación.

Hacerse una limpieza facial en casa es más fácil de lo que crees. Dependiendo de tu tipo de piel deberás hacerlo una vez al mes si es seca o dos veces al mes si tu piel es mixta – grasa. Solo tendrás que seguir unos sencillos pasos y podrás lucir una piel luminosa, suave y tersa, ¡sin salir de casa!

Cómo se hace una limpieza facial paso a paso

  • Para poder hacer una limpieza facial en condiciones, deberás tener la piel limpia. Utiliza el jabón limpiador perfecto para tu piel. Para pieles secas son perfectos los bálsamos limpiadores que calman y descongestionan tu piel. En cambio, si tu piel tiende a acumular grasa los geles limpiadores espumosos son tu mejor opción. Es muy importante que tu piel esté limpia antes de pasar a la acción.
  • Prepara tus poros para una limpieza profunda. Este paso es clave para una limpieza facial completa. Para ello hay varios métodos. El mejor sin duda es con vapor. Hierve agua y viértela en un cuenco. Acerca tu rostro y mantenlo por unos 8 minutos a 30 cm del agua. Si este método te resulta complicado, utiliza toallas pequeñas empapadas en agua caliente. Aplícalas por la zona a tratar y cambia cuando se haya enfriado.
  • Una vez tengas la piel limpia y los poros listos es el momento de exfoliar. Para ello deberás utilizar un exfoliante facial es importante que esté indicado para el rostro, ya que los exfoliantes corporales pueden ser muy agresivos con la piel de la cara. Gracias a esta exfoliación estimularás la regeneración natural de la piel y eliminarás impurezas y células muertas.

Tip: Si después de estos pasos sigues teniendo puntos negros, te recomendamos que los extraigas con dos bastoncillos de algodón. De esta manera evitarás posibles heridas e infecciones que podría sufrir tu piel si lo hicieras con las manos.

  • Llega uno de nuestros momentos beauty favoritos. ¡El momento de la mascarilla! En toda rutina de limpieza facial tiene que haber mínimo una. Esto calmará la piel después de la exfoliación. Las mascarillas a base de arcilla son perfectas para cerrar los poros gracias a su poder astringente. Si lo que quieres es lograr un efecto purificante entonces lo tuyo son las mascarillas de carbón que refuerzan la hidratación, absorben impurezas y refrescan tu piel.

Tip: Retira tu mascarilla con una infusión de manzanilla templada, casi fría empapada en un algodón

  • Utiliza un tónico para evitar la aparición de poros después de la limpieza. Un tónico facial refrescante que hidrate, equilibre y suavice la piel además de calmarla
  • Por último, es el momento de la crema hidratante. Tendrás tu piel lista después de la limpieza facial y gracias a eso penetrarán mejor los activos de tu hidratante favorita. Realiza un suave masaje en círculos para que la absorción sea mayor.

Algunos consejos para que los efectos de tu limpieza facial duren en el tiempo:

  • Siempre que vayas a aplicar algún producto en tu rostro procura que tus manos estén limpias para prevenir posibles infecciones en la piel.
  • Para evitar la aparición de puntos negros, utiliza productos de maquillaje no comedogénicos, sobre todo la base de maquillaje, de esta forma evitarás que se obstruyan los poros. Además, este tipo de productos son perfectos si tu piel tiene tendencia acneíca.
  • Nunca te vayas a la cama sin desmaquillarte. Sabemos que a veces la pereza nos puede, pero por la noche tu piel necesita respirar, regenerarse, y con una capa de maquillaje le va a resultar muy complicado.

La limpieza facial es un proceso que, junto con una buena rutina diaria de limpieza de rostro, harán que luzcas una piel perfecta durante mucho más tiempo. Como has podido comprobar es muy sencillo de hacer ¡así que no hay excusas!

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