¿Cómo cuidar la piel en verano?

cuidar la piel en verano

El verano, esa época con la que nos pasamos el año soñando, que nos llena de vitamina D y nos convierte en personas más felices. Tiempo de piscina, de playa y de estrenar bañador nuevo.

Pero ¡ojo! Si vamos a exponer nuestro cuerpo a largas horas de sol, debemos tener en cuenta diversos factores. Cuidar la piel en verano es más fácil de lo que crees. Toma nota de estos pequeños tips que tenemos para ti.

La limpieza diaria: ¡más importante que nunca!

Tener una buena rutina de limpieza de la piel, ya sea de la cara o del cuerpo, es clave en cualquier época del año. Pero, durante el verano y los meses de calor, es más importante que nunca. ¡No te agobies! Cuidar la piel en verano no es mucho más complicado que hacerlo durante el resto del año.

Durante el verano solemos maquillarnos menos, pero también usamos mucho protector solar (¡imprescindible!) pero debemos tener en cuenta que este tipo de productos cuesta retirarlo de la piel más de lo normal. Una limpieza incorrecta o insuficiente después de utilizar este tipo de productos, favorece que los poros se obstruyan y aparezcan granos y acné.

Ten en cuenta, además, que las cremas protectoras suelen ser mucho más untuosas y están formuladas para ser resistentes al agua y al sudor por lo que hacer una limpieza con agua y jabón no será suficiente. ¡No se trata de frotar con más energía si no de elegir los productos adecuados! En este caso los aceites limpiadores son nuestro mejor aliado. Nuestro favorito es el ceramide aceite limpiador de Elizabeth Arden.

Tip: Aplica una dosis del producto en la mano y masajéalo sobre el rostro seco durante 15 segundos. Después, moja tus manos y continúa con la aplicación. El agua emulsionará y se convertirá en una leche limpiadora perfecta para eliminar los restos del fotoprotector.

Un extra de hidratación

Ya tenemos nuestra piel limpia y preparada para uno de los pasos clave para cuidar tu piel en verano: ¡la hidratación! La exposición al sol, el agua del mar o el cloro de la piscina provocan una mayor deshidratación de la piel.

Antes de aplicar nuestra crema hidratante, es necesario preparar la piel para ello. Después de la limpieza, es conveniente aplicar un tónico hidratante como el de Biotherm Biosource o la loción tónica de Clarins.

Tip: Si llevas mucho sin exfoliar tu piel, recuerda la importancia de hacerlo cada 10 días aproximadamente. ¡Mantendrás a raya los puntos negros! Pero no solo eso, la exfoliación permite eliminar células muertas y devolver la luminosidad a nuestro rostro.

Una vez que tenemos la piel preparada, es el momento de aplicar nuestra crema hidratante. Si vas a exponerte al sol, recuerda usar una crema con un buen protector solar. Si no ¡utiliza tu crema de siempre! Existen una gran variedad de cremas hidratantes para el rostro diferentes, elige la que más se adapte a tu tipo de piel y aplícala sobre le rostro de una manera uniforme.

¡No sin mi protector solar!

Tomar el sol sí, pero en su justa medida, en el horario adecuado y utilizando un buen protector solar. Para cuidar la piel en verano y evitar problemas más graves como manchas en la piel, el protector solar es clave.

Tip: Intenta evitar las horas de mayor intensidad de radiación ultravioleta (entre las 12:00h y las 17:00h). ¡Es el momento en el que los rayos del sol inciden con más fuerza en nuestra piel!

No solo si vamos a la playa o a la piscina, los rayos de sol en verano pueden ser muy agresivos para nuestra piel, por lo que es importante aplicar una buena crema solar siempre que vayamos a exponernos al sol (ya sea de una forma directa o no). Sophieskin, la nueva marca de Sesderma, ofrece muchas opciones para que elijas el fotoprotector que mejor se adapte a tu tipo de piel.

Tip: Aplica el protector solar 30 minutos antes de exponerte al sol e intentar volver a aplicarlo cada 3 horas aproximadamente. De esta manera mantendrás tu piel protegida a lo largo de todo el día.

Cuidar la piel en verano ¡también por dentro!

Como siempre decimos, no solo es importante cuidarnos por fuera, si no también por dentro. Nuestra piel es el reflejo de lo que pasa en nuestro interior.

Sabemos que estás harta de oírlo, pero… ¡Hidrátate! Beber 2 litros de agua al día ayudan a que tu cuerpo no se oxide y a evitar las temidas arrugas prematuras. Además, nos ayuda a combatir la piel grasa, la piel de naranja y el acné. Motivos suficientes para ponernos las pilas con el agua ¿no crees?

Además del agua, es importante mantener una alimentación saludable y rica en antioxidantes. La fruta de temporada y las verduras frescas te aportarán una gran cantidad de vitaminas para cuidar tu piel en verano.

Lucir una piel luminosa, hidratada y sana te resultará fácil con estos pequeños consejos. ¡Este verano no hay excusas!

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